Coaching

... se funda en el reconocimiento de que tanto la capacidad de acción como la capacidad de aprendizaje de las personas no es lineal ni homogénea, sino discontinua. Ello implica que no basta con la intención de realizar determinadas acciones o aprendizajes, no basta con una adecuada motivación para abrir la posibilidad de hacer algunas cosas que no podemos hacer. Hay desempeños que muchas veces no nos satisfacen, a partir de los cuales generamos resultados que no nos gustan, que recurrentemente nos generan los mismos problemas. Quisiéramos hacer las cosas de otra manera, pero simplemente no sabemos cómo hacerlo. El problema no está en que no nos demos cuenta de que nuestras acciones son ineficaces. Lo sabemos. El problema reside en que no logramos romper el círculo que nos lleva a repetir esos resultados negativos. No logramos siquiera detectar qué es aquello que hacemos mal, aquello que compromete negativamente nuestro desempeño.

Cuando esto sucede se ha abierto el espacio para el COACHING. El coach es alguien que, provisto de experiencia y competencias que otra persona no posee, observa lo que ésta hace y detecta los obstáculos que interfieren en su desempeño, con el propósito de mostrarle lo que no ve y conducirla a emprender las acciones que la llevan a alcanzar los niveles de desempeño a los que aspira.

La tarea fundamental del coach es precisamente la de facilitar la identificación y disolución de aquellos obstáculos que limitan la acción y el aprendizaje. El coach, por lo tanto, es un facilitador del aprendizaje (Rafael Echeverría).

El “coaching a fondo” es un recurso de incalculable valor para ayudar a las personas a despojarse de sus escudos defensivos y sus barreras autoimpuestas, de modo que puedan seguir más directamente su propia orientación interna. Escuchar y obedecer la “voz interior todavía incipiente”, puede ser una buena manera de prevenir una crisis, y el coaching sin duda puede contribuir a eso (John Whitmore).

“En esta línea defino el COACHING como un proceso continuo de dialogo entre dos personas (coach y coachee) que amparados en la confianza y en la confidencialidad, permiten que el coach, mediante preguntas muy potentes, ayude al coache a ir descubriendo o redescubriendo aquellos aspectos de su vida profesional o personal en los que quiere trabajar para mejorar o potenciar algún punto concreto, desarrollando para ello un plan de acción comprometido, retante, realista y alcanzable”

 

Después de 36 años de vida profesional y 25 como miembro del Comité de Dirección

de UnileverJohnson Wax , Sanitas y Manpower, he tenido la oportunidad de conocer a muchos directivos a los que he prestado mi asesoramiento y ayuda, lo que me ha permitido involucrarme de lleno en los planes operativos, del día a día, de las organizaciones y en la problemática de sus directivos.

Me inicie en el mundo del coaching al participar, en el año 1988, como coache con  Dave Ulrich y con Norm Smallwood, en un programa organizado por Johnson Wax para todos sus directivos de Europa.

 

He asistido a cursos sobre coaching, del que tengo mis certificados de aprovechamiento, con destacadas figuras, expertas en la materia, como Robert DiltsAlain CardonGustavo BertolottoJim SelmanJim OherJulio Olalla.

Soy miembro de la  Asociación Española de Coaching Profesional (AECOP), y estoy acreditando como coach por esta Asociación. He trabajado como coach con directivos de primer nivel de grandes compañías nacionales y multinacionales.

John Whitmore

Julio Olalla

Gustavo Bertolotto

Robert Dilts

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